La facturación define la experiencia del cliente en el retail mexicano
La emisión correcta de CFDI se consolida como un factor clave para la confianza y la continuidad en las compras digitales y físicas.
La facturación continúa siendo un factor determinante en la relación entre retailers y consumidores en México. En un entorno donde el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) es obligatorio, un ticket fiscal emitido de manera incorrecta puede afectar la experiencia de compra, incluso cuando el proceso comercial se desarrolló sin contratiempos.
Actualmente, los consumidores evalúan a las marcas por su capacidad para emitir facturas correctas y oportunas. De acuerdo con datos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en México se generan más de 9 mil millones de CFDI al año, lo que posiciona a la facturación electrónica como uno de los procesos digitales con mayor volumen en el país.
Aunque suele considerarse un trámite posterior a la compra, la facturación representa un momento relevante dentro del recorrido del cliente. Para pymes, freelancers y profesionales independientes, una factura con errores puede impedir deducciones fiscales o generar incumplimientos ante la autoridad.
El Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) indica que los procesos de corrección o refacturación pueden tardar entre tres y cinco días hábiles, dependiendo del canal y del volumen de operaciones del comercio. Este tiempo contrasta con los procesos de compra, que actualmente se completan en minutos.
La experiencia omnicanal del retail no siempre se extiende a la emisión de comprobantes fiscales. Según la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), seis de cada diez compradores digitales en México esperan poder facturar sus compras de manera inmediata, sin importar el canal utilizado.
Cuando los sistemas de venta, pago y facturación no están integrados, se presentan discrepancias entre los tickets de compra y los CFDI, lo que impacta directamente en la experiencia del consumidor. Por ello, uno de los principales retos para los retailers es permitir que sus clientes facturen correctamente en todos los canales, manteniendo coherencia y trazabilidad en cada transacción.
La correcta emisión de comprobantes fiscales se ha convertido en un elemento de confianza para los consumidores, quienes esperan que las marcas atiendan sus necesidades fiscales con la misma atención que sus preferencias de compra y métodos de pago.
Martín Malievac, director de Investigación y Desarrollo de Napse, señaló que “durante mucho tiempo, la experiencia del cliente se midió hasta el momento del pago o la entrega. Hoy, en mercados como el mexicano, la experiencia termina cuando la factura está correctamente emitida. Un CFDI mal timbrado puede generar más fricción que una fila en caja o una entrega tardía”.
Desde la perspectiva tecnológica, la integración de la lógica fiscal desde el diseño del proceso comercial permite reducir errores y ofrecer una experiencia más consistente. En México, este enfoque se refleja en soluciones como Fiscal Flow, que integran información de ventas, pagos, devoluciones y facturación en un mismo flujo.
Integrar la facturación como parte central del customer journey contribuye a fortalecer la relación entre marcas y consumidores en el largo plazo.