El director general de Philip Morris España, Daniel Cuevas, ha informado este jueves de que la contribución de la compañía a la economía española superó los 3.300 millones de euros en 2023
y ha compartido su deseo de «avanzar más rápido» hacia el fin del cigarrillo, aunque ha lamentado que es un objetivo que está «todavía lejos».
«Estamos avanzando mucho, pero nos gustaría avanzar más rápido para poder estar cada vez más cerca de ese momento en el que digamos: ‘no vendemos más cigarrillos’», ha declarado Cuevas durante la presentación del primer informe ‘El impacto socioeconómico de Philip Morris en España: empleo, oportunidades y progreso’.
«Me encantaría poder deciros que en el mercado español estamos en el punto de poder anunciar que en 10 años dejamos de vender cigarrillos», pero «tristemente» ese fin del tabaco tradicional se encuentra «todavía lejos»: «Estamos por detrás de otros muchos países de la Unión Europea que van mucho más rápido en esta transformación hacia productos sin humo», lamenta.
Entre los motivos, apunta a la necesidad de un marco regulatorio y fiscal «predecible y lógico» que trate de «manera más positiva» a estos productos alternativos «menos dañinos» que el tabaco convencional, por estar libres de humo y combustión.
Philip Morris España ha informado de que su actividad genera un impacto total superior a 3.300 millones de euros (según sus cifras de 2023), el equivalente al 0,23% del PIB nacional, y que este viene impulsado principalmente por la recaudación fiscal y su efecto tractor sobre otros sectores.
Esa cantidad se desglosa en los 2.600 millones que proceden de la recaudación fiscal (IVA e impuestos especiales), 415 millones generados por la actividad directa de la compañía y sus compras a proveedores locales y 325 millones correspondientes al margen que obtienen los estancos por la venta de sus productos.
Pocas empresas pueden decir que contribuyen de una forma tan «potente», ha destacado Cuevas. El directivo también ha resaltado el efecto multiplicador «realmente importante» de la empresa multinacional: por cada euro de valor añadido que genera se crean 2 euros adicionales en la economía española.
En cuanto al empleo, la firma apunta que ha triplicado su plantilla en la última década, hasta llegar a sus más de 1.000 empleados en España en la actualidad, además de haber incorporado más de 260 jóvenes talentos en el último año a través de acuerdos con universidades y haber logrado una productividad un 60% superior a la media del sector industrial.
Cuevas afirma que con este impacto la compañía está contribuyendo a una transformación -del cigarrillo o tabaco tradicional a las alternativas sin humo ni combustión- que «marcha viento en popa a toda vela» y que ha permitido que en 10 años el 42% de sus ingresos netos globales provenga de su negocio sin humo, presente en 106 mercados.
En el camino, «lo que aprendimos es que los que nos sabíamos todo del viejo mundo no sabíamos nada del nuevo mundo», por lo que han tenido que incorporar a expertos en otras áreas menos conocidas e invertir en ciencia y tecnología, recuerda en una rueda de prensa.
Ahora «quedan muchísimos retos por delante», pero el más importante es convertirse en «un interlocutor válido» ante la sociedad, comparte Cuevas.
«Nos cuesta muchísimo: tenemos una mochila del pasado que nos hace tener esa falta de credibilidad» y que sea difícil superar la «gigantesca» desinformación existente sobre los nuevos productos -como el tabaco calentado sin combustión de su marca IQOS-, lo que supone el «problema número uno en España», asegura.