59% de los ejecutivos prevé que influirá en la mayoría de las compras o será la principal interfaz para realizarlas en 2030.
El 59% de los ejecutivos prevé que para 2030 la inteligencia artificial influirá en la mayoría de las compras o se convertirá en la principal interfaz para realizarlas, de acuerdo con el reporte Futuros Conversacionales 27/28, elaborado por WGSN y Blip. El escenario contempla agentes capaces de investigar alternativas, comparar productos, negociar condiciones y ejecutar operaciones en representación de los consumidores.
Thiago Goncalves, Country Manager de Blip en México, explicó que este modelo contempla agentes personales, que administran intereses y datos de los consumidores, y agentes de marca, vinculados con la operación de las empresas. “La siguiente evolución será la comunicación Agent-to-Agent (A2A), en la que estos sistemas podrán interactuar directamente entre sí”, señaló.
El estudio identifica este esquema como B2AI2C: una relación en la que la inteligencia artificial funciona como intermediaria entre empresas y consumidores. Para las compañías, el cambio implica preparar información de productos, servicios, políticas y procesos para que pueda ser interpretada y utilizada por sistemas automatizados.
La infraestructura necesaria para estas operaciones incorpora componentes como API, mecanismos de autenticación, reglas de autorización y sistemas de confianza. Estos elementos permitirían que un agente del consumidor consulte opciones mientras otro, operado por una marca, responda solicitudes, formule recomendaciones o procese una transacción.
El reporte también señala que 67% de los encuestados considera que, durante los próximos cinco años, los consumidores mantendrán más conversaciones con agentes de IA que directamente con personas. Además, 58% de los directivos que utilizan inteligencia artificial espera que los robots y sistemas autónomos tengan un impacto relevante hacia 2030.
Goncalves indicó que este escenario modifica los requerimientos para las experiencias digitales de las empresas. “El reto será orquestar agentes, datos y herramientas para que la IA pueda determinar el siguiente paso, verificar los resultados y corregir sus decisiones, sin perder los límites de autonomía, supervisión y seguridad”, explicó.
La evolución hacia operaciones entre sistemas también plantea cambios en la forma en que las compañías compiten por una compra. Además de presentar sus productos ante una persona, deberán estructurar sus plataformas para que un agente pueda localizarlos, evaluarlos y eventualmente seleccionarlos.
En este esquema, denominado Machine-to-Machine Consumption por el reporte, una parte del proceso de decisión y transacción podría desarrollarse directamente entre sistemas. Goncalves señaló que el desafío será habilitar la interacción entre los agentes de las empresas y los de sus clientes bajo condiciones de seguridad y confianza.
Blip opera físicamente en 36 países y registra usuarios activos en 119 mercados. La compañía cuenta con centros de operación en Brasil, España, California y Ciudad de México.