El CEO de Manglai explica en ANTAD 2026 cómo reducir hasta 80% los recursos destinados al procesamiento de datos ambientales.

La inteligencia artificial puede reducir hasta 80% los recursos destinados al procesamiento de información ambiental en grandes empresas, de acuerdo con los resultados expuestos por Andrés Cester, cofundador y CEO de Manglai, durante el Simposio de Sostenibilidad ANTAD 2026, celebrado el 29 de septiembre en la Ciudad de México. El directivo presentó las aplicaciones de esta tecnología para automatizar la medición de emisiones, gestionar información de proveedores y convertir los indicadores de sostenibilidad en herramientas para la toma de decisiones empresariales.

“La sostenibilidad ya no es un tema de reputación”, afirmó Cester durante su conferencia IA y sostenibilidad: ¿cómo pasar del reporte estático a la gestión en tiempo real?, en la que explicó que los riesgos climáticos están vinculados con la continuidad operativa, el abastecimiento de agua, el consumo energético y el funcionamiento de las cadenas logísticas.

El encuentro, organizado por la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) en el Hotel Galería Plaza Reforma, reunió a representantes del sector para abordar eficiencia energética, inteligencia artificial, innovación y economía circular. La participación de Cester formó parte del bloque dedicado a sostenibilidad inteligente, según el programa oficial del organismo.

Durante su presentación, el ejecutivo señaló que, aunque las corporaciones han avanzado en la elaboración de reportes ambientales, solo entre 20% y 25% de las grandes empresas consideran que pueden incorporar estos indicadores en decisiones relacionadas con compras, desarrollo de productos, asignación de capital y cadena de suministro, de acuerdo con los datos expuestos en su conferencia.

Entre los obstáculos identificó la dispersión de información en diferentes sistemas administrativos, los volúmenes de documentación y el trabajo necesario para validar registros y relacionarlos con factores de emisión.

De la medición ambiental a la operación empresarial

Para atender estas dificultades, Cester explicó el funcionamiento de Manglai, plataforma que utiliza inteligencia artificial para integrar información sobre huella de carbono corporativa y de producto, consumo de agua, residuos y operaciones de la cadena de suministro.

La compañía, fundada en Barcelona en 2023, trabaja con aproximadamente 200 clientes empresariales y tiene presencia en 70 países, según las cifras compartidas por su CEO. Entre sus clientes mencionó a BBVA. El sitio corporativo de Manglai también reporta 30,000 usuarios y la gestión de información correspondiente a 25 millones de toneladas de CO₂ equivalente.

Una de las aplicaciones presentadas consiste en procesar facturas, archivos de compras y registros logísticos mediante modelos de inteligencia artificial capaces de extraer información, clasificar operaciones y asociarlas con los factores necesarios para calcular su impacto ambiental.

El sistema también incorpora un asistente de inteligencia artificial disponible para orientar a los usuarios en la carga de información y resolución de consultas, además de herramientas de integración con plataformas empresariales mediante interfaces de programación de aplicaciones (API).

La cadena de suministro concentra nuevos retos

Cester dedicó parte de su intervención al cálculo de las emisiones de alcance 3, correspondientes a actividades indirectas de la cadena de valor, entre ellas las compras a proveedores y los servicios de transporte.

Explicó que los sistemas de gestión empresarial contienen grandes volúmenes de registros que requieren clasificación antes de utilizarlos en los inventarios ambientales.

Como ejemplo, mencionó el caso de un fabricante de ascensores en Alemania cuyo volumen de información de compras habría requerido, según sus cálculos, el trabajo de dos personas durante cinco años para realizar una clasificación manual.

La aplicación de inteligencia artificial permite procesar esos registros individualmente, identificar las actividades con mayor incidencia en las emisiones y disponer de información para definir acciones de reducción.

En el caso del comercio minorista, el ejecutivo planteó la posibilidad de desarrollar planes ambientales diferenciados por tienda, instalación o país, utilizando los datos operativos de cada establecimiento para establecer medidas de gestión.

Automatización de informes y decisiones ambientales

Otra de las funcionalidades presentadas fue la generación de informes de sostenibilidad a partir de información previamente integrada en la plataforma, con el propósito de reducir las tareas de elaboración y consolidación documental.

En este contexto, Cester planteó que el siguiente paso para las organizaciones consiste en utilizar los datos ambientales durante la operación cotidiana, en lugar de limitar su aprovechamiento a los periodos de elaboración de reportes.

La propuesta expuesta ante los participantes del simposio vincula la medición del impacto ambiental con las decisiones sobre abastecimiento, logística, consumo de recursos y administración de establecimientos comerciales.