Buscan refugio ante la pandemia en proyectos de energía renovable

Publicado: 1 abril, 2020

Las granjas eólicas y solares están atrayendo interés de inversionistas hambrientos de oportunidades de bajo riesgo y rendimientos estables en un momento de volatilidad extraordinaria en los mercados.

Ese interés es de gran beneficio para proyectos de energías renovables, y podría darles un impulso económico en los próximos meses y años. No obstante, los desarrolladores podrían enfrentar retos para lograr que nuevos proyectos adicionales sean financiados y construidos en medio de la zozobra creada por el nuevo coronavirus.

Éste podría parecer un momento inusual para un repunte en la energía renovable, dada la desaceleración económica y un desplome histórico en los precios del petróleo que está haciendo que los combustibles fósiles sean baratos.

Sin embargo, las granjas eólicas y solares experimentaron un repunte similar tras la crisis económica del 2008, cuando los inversionistas aprovecharon estos proyectos como inversiones de refugio seguro con rendimientos aproximados de entre 5% y 7%.

Las granjas eólicas y solares tienen contratos para vender su producción eléctrica a compañías de servicios públicos y empresas con buen rating crediticio durante una

década o más, haciendo que sus rendimientos sean estables y tengan un riesgo relativamente bajo.

“Definitivamente hay un mayor interés y debate en torno a rendimientos no correlacionados, y las energías renovables caen en esa categoría”, afirmó David Giordano, director global de energía renovable en BlackRock Inc. “Mientras trato de surtir mi alacena con productos enlatados, estamos recibiendo un montón de llamadas”.

El mayor interés es fortuito para desarrolladores de energía renovable como Kevin Smith, director ejecutivo para las Américas en Lightsource BP, una desarrolladora de solar mitad propiedad del coloso petrolero británico BP PLC.

El 12 de marzo, Smith firmó un trato con bancos para financiar un proyecto solar de 250 millones de dólares en el norte de Texas, aún cuando el índice industrial Dow Jones concluía la jornada con una caída de 2 mil 352 puntos.

“Fue un día extraño”, recordó Smith. Dijo que espera cerrar otros 750 millones de dólares en financiamiento eólico y solar este año, incluyendo una granja solar grande en Colorado. “Me gustaría pensar que habrá más inversionistas de fondos de infraestructura viendo los mercados de energía renovable como un refugio seguro de la volatilidad”, añadió.

Corporaciones han hecho contratos para adquirir 46% de los 20.2 gigawatts de energía renovable agregada a la red eléctrica de Estados Unidos el año pasado, de acuerdo con la Alianza de Compradores de Energía Renovable, un grupo que representa a compradores corporativos.

Los compradores más grandes el año pasado fueron Facebook Inc., AT&T Inc. y Google, una unidad de Alphabet Inc. Las corporaciones han estado cerrando contratos para comprar energía renovable porque los precios son bajos y porque muchos de ellos han prometido reducir sus emisiones de carbono.

“Nadie ha indicado todavía que tenga la intención de reducir sus compras”, externó Miranda Ballentine, CEO del organismo.

No obstante, concluir los proyectos existentes, ni se diga construir nuevos, podría resultar difícil. Los desarrolladores podrían enfrentar algunos obstáculos considerables en los siguientes meses, como escasez de mano de obra y financiamiento especializado a través de equidad tributaria. La industria estadounidense depende de créditos fiscales.

Los grupos de cabildeo de energía renovable están buscando ayuda del Congreso de Estados Unidos, ya sea en la forma de subvenciones de dinero en lugar de créditos fiscales, o extensiones para permitir que proyectos retrasados aún califiquen para obtener créditos.

Sin embargo, los proyectos de energía renovable no fueron incluidos en el plan de estímulo de 2 millones de millones de dólares por el coronavirus, y no está claro si se contempla alguna asistencia económica.

Por ahora, continúan los tratos. Sólo 4% de los acuerdos a corto plazo han solicitado aplazamientos, comentó Bryce Smith, CEO de LevelTen Energy Inc., un mercado en línea que conecta compradores y vendedores de energía renovable.

“Éstas son inversiones a largo plazo”, precisó. Los contratos de suministro pueden durar de 10 a 15 años.

A principios de marzo, la Autoridad del Valle de Tennessee solicitó propuestas para desarrollar 200 megawatts de energía eólica y solar. Señaló que espera firmar un contrato con el ganador de la licitación en septiembre.

“Si tienes un proyecto en el horno y estás trabajando para cerrar un trato en la siguiente semana o mes, o meses, supongo que esos proyectos se llevan a cabo”, destacó Paul Gaynor, CEO de Longroad Energy, un desarrollador de energía renovable con sede en Boston.

“Para proyectos que esperan entrar al mercado financiero en el segundo semestre del 2020, creo que ahorita es un volado si se realizarán o no”.

Una vez concluidas, la demanda de granjas eólicas y solares es tan fuerte como antes de la propagación del coronavirus, y tal vez más. En los años luego de la crisis económica del 2008, el apetito de los inversionistas en infraestructura por las granjas eólicas en particular creció rápidamente al tiempo que perseguían mejores rendimientos.

Ese entusiasmo ayudó a impulsar el rápido crecimiento de la industria, que despegó luego de que la economía se empezó a recuperar en el 2010 y continuó subiendo. En el 2009, las energías eólica y solar generaron 1.9% de la electricidad en Estados Unidos, de acuerdo con estadísticas del Departamento de Energía.

Una década después, representaban 9.9% de la energía del país.

El interés de los inversionistas en un rendimiento estable podría aumentar nuevamente e impulsar crecimiento adicional en el sector. Una granja solar puede generar un rendimiento aproximado del 7%, de acuerdo con varias personas involucradas en el financiamiento de esos tratos.

“La generación de energía renovable en gran medida guarda poca relación con los mercados de petróleo y gas natural, lo que fortalecen aún más su atractivo general, y bien podrían ser una de las primeras clases de activos en descongelarse”, manifestó Keith Derman, codirector de Infraestructura y Energía Ares en Ares Management Corp.

Edición del artículo original

Fuente: Reforma Negocios, Abril 01, 2020.

Socios Estratégicos