Recorta OCDE previsión de crecimiento de México a 1.9% (Reforma)

Publicado: 9 junio, 2022

París Francia (08 junio 2022) La economía mundial está empeorando con la guerra en Ucrania y corre el riesgo de hundirse más, advirtió este miércoles la OCDE en sus últimas previsiones, que auguran un fuerte descenso del crecimiento mundial y un repunte de la inflación este año.

Para México recortó su estimado de crecimiento en 2022 desde el 2.3 por ciento de febrero al actual 1.9 por ciento. Mientras que para 2023, la economía mexicana crecería 2.1 por ciento desde el 2.6 por ciento previo.

“Se está desarrollando una crisis humanitaria ante nuestros ojos, dejando miles de muertos, obligando a millones de refugiados a huir de sus hogares y amenazando una recuperación económica que estaba en marcha tras dos años de pandemia”, advirtió la número dos de la organización y economista jefe de la OCDE, Laurence Boone, en un texto introductorio a las previsiones titulado “El precio de la guerra”.

“El mundo pagará un alto precio por la guerra de Rusia contra Ucrania”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, con sede en París y que reúne a 38 países desarrollados, se había negado en marzo a publicar previsiones detalladas como suele hacer, dada la gran incertidumbre creada por la invasión rusa de Ucrania tres semanas antes.

Entonces sólo había calculado que la guerra costaría más de un punto de crecimiento mundial y 2.5 puntos de inflación en un año. Ahora prevé un crecimiento del PIB mundial del 3 por ciento en 2022, un nivel mucho menor que la anterior previsión del 4.5 por ciento publicada el pasado diciembre.

Antes que la OCDE, la mayoría de los grandes organismos económicos habían rebajado sucesivamente sus previsiones: el Banco Mundial pronosticó el martes un crecimiento del 2.9 por ciento para este año, y en abril el Fondo Monetario Internacional recortó su previsión al 3.6 por ciento.

Sin embargo, el coste de la guerra variará mucho según las regiones: se espera que la zona euro registre un crecimiento del 2.6 por ciento, frente a una previsión del 4.3 por ciento en diciembre, con Alemania cayendo al 1.9 por ciento y Francia al 2.4 por ciento. España crecería un 4.1 por ciento este año y un 2.2 por ciento en 2023.

El Reino Unido resiste este año, con un esperado 3.6 por ciento, pero se estancaría completamente en el cero por ciento en 2023, frente al 2.1 anterior.

En América Latina, Brasil crecería 0.6 por ciento, en lugar del 1.4 por ciento previsto en diciembre. Por su parte Argentina crecería un 3.6 por ciento y Colombia un 6.1 por ciento.

Por su parte, la previsión de Estados Unidos apunta a un crecimiento del 2.5 por ciento en 2022, frente al 3.7 por ciento previsto, y China un 4.4 por ciento.
[[¡Previsiones de inflación se duplican!]] La inflación es una de las mayores preocupaciones de la OCDE y aparece citada más de 800 veces en el informe de más de 200 páginas. La institución con sede en París duplicó su previsión de inflación para los países miembros de la organización hasta el 8.5 por ciento este año, lo que supondría la previsión anual más alta desde 1988.

Sólo para México, la organización estima que la inflación anual cierre el año en 6.9 por ciento desde el 4.4 por ciento pronosticado en diciembre de 2021.

La inflación, que la organización todavía consideraba en septiembre de 2021 como “temporal”, sigue al alza mientras persisten los problemas en las cadenas de suministro, con los precios de la energía, los alimentos y los metales disparados por la guerra.

Según Boone, “erosiona la renta disponible de los hogares y el nivel de vida, y frena el consumo”. En los países vulnerables, la subida de los precios y la escasez de alimentos, como el trigo, amenazan con “desastres humanitarios”, advierte la institución. Al igual que el Banco Mundial, la OCDE cree que las presiones inflacionistas se suavizarán el año que viene, pero advierte que no hay nada seguro.

“Las presiones inflacionistas podrían resultar más fuertes de lo previsto (…) la incertidumbre que rodea a estas previsiones es elevada”, apunta el informe.

Entre los riesgos existe la posibilidad de una interrupción repentina de las exportaciones de gas ruso a Europa, un aumento aún mayor de los precios de la energía o continuas interrupciones en las cadenas de suministro.

Fuente: Reforma, Negocios, 09 de junio, 2022