La integración de sistemas de almacenamiento de energía eléctrica (SAE) con generación solar permite a las cadenas comerciales gestionar sus horarios de consumo, reducir la demanda de electricidad en periodos de mayor costo y mantener la operación de sus establecimientos ante interrupciones del suministro,
expusieron Abril Moreno y Víctor Florencio Ramírez Cabrera durante el Simposio de Sostenibilidad de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD).
Abril Moreno, directora general de Energía a Debate y socia directora de P21 Energía, explicó que el almacenamiento incorpora una variable en la administración eléctrica de las empresas: decidir cuándo utilizar la energía, de acuerdo con la demanda, las tarifas, la disponibilidad de generación y las condiciones de la red.
Durante la conferencia Ponte pilas: el nuevo horizonte eléctrico con la integración de baterías y generación solar, Moreno señaló que aproximadamente 75% del territorio mexicano presenta condiciones de alto aprovechamiento solar. Sin embargo, identificó limitaciones en las redes de transmisión y distribución que dificultan la incorporación de centros de carga para actividades comerciales e industriales.
La especialista indicó que la demanda eléctrica nacional registra un crecimiento anual de entre 3% y 3.5%, mientras que la expansión de infraestructura enfrenta rezagos. Ante este escenario, planteó que los establecimientos de autoservicio, centros de distribución y otras instalaciones comerciales pueden evaluar esquemas de autoconsumo con respaldo energético.
Por su parte, Víctor Florencio Ramírez Cabrera, socio de P21 Energía y director ejecutivo de IDEACS Comunidad y Ambiente A.C., explicó que los sistemas de almacenamiento deben dimensionarse a partir de dos variables: la cantidad de energía que pueden almacenar y la potencia que suministran durante un periodo determinado.
Ramírez Cabrera detalló que las baterías permiten desplazar el consumo hacia horarios de menor costo, aprovechar excedentes de generación fotovoltaica y proporcionar respaldo a equipos que requieren continuidad eléctrica, como los sistemas de refrigeración.
También abordó su aplicación en centros comerciales que buscan incorporar estaciones de carga para vehículos eléctricos. En estos casos, la combinación de paneles solares y baterías puede aportar capacidad de suministro cuando la infraestructura de conexión disponible resulta insuficiente.
En materia de inversión, el especialista señaló que el costo de las baterías ha disminuido durante los últimos años, lo que permite considerar estos equipos como alternativa frente a determinados esquemas de respaldo con generadores de diésel.
No obstante, precisó que la adquisición de un SAE debe partir del análisis de la curva de carga, los horarios de consumo, las necesidades de potencia y la estrategia de operación de cada establecimiento.
Los conferencistas también abordaron los cambios regulatorios relacionados con el autoconsumo, la generación distribuida y el almacenamiento eléctrico. Moreno destacó la importancia de revisar las condiciones aplicables a los contratos de autoabastecimiento legado y los mecanismos de compensación de energía.
Finalmente, Ramírez Cabrera señaló que la contratación de estos sistemas requiere evaluar el dimensionamiento, la integración de software y hardware, los mecanismos de seguridad, el mantenimiento y el cumplimiento de la regulación. El objetivo es determinar la configuración que responda a las necesidades operativas y financieras de cada instalación comercial.