Liverpool presentó una estrategia a tres años para convertir el Unified Commerce en el modelo operativo que coordine tiendas, eCommerce, logística, datos e inteligencia artificial. Carlos Marín Rangel, CEO de Liverpool, expuso la hoja de ruta durante el IGDS World Department Store Summit 2026, realizado por primera vez en Ciudad de México con la compañía como anfitriona.
La empresa parte de más de 22 millones de clientes, 125 tiendas departamentales, 70 Liverpool Express y el tercer eCommerce más grande de México. «Hoy hablar del futuro de nuestra industria significa hablar de algo simple y profundamente transformador: colocar al cliente al centro de todo. Sin importar el canal, el momento o el lugar», afirmó Marín Rangel.
La estrategia reúne cinco pilares: propuesta comercial, experiencia de compra, experiencia digital, huella física y nuevas fuentes de ingresos. El cambio no consiste sólo en enlazar canales, sino en compartir información durante la búsqueda, compra, entrega, uso y servicio posterior para operar como un mismo ecosistema.
En 39 departamentos, Liverpool utiliza sistemas de recomendación que relacionan perfiles con preferencias de compra. Los pilotos generaron 7% más ventas con 10% menos inventario frente al año anterior. El resultado muestra el efecto comercial de reemplazar acumulación de mercancía por decisiones de surtido basadas en datos.
La integración ya tiene indicadores operativos. En 2025, el catálogo extendido representó 9.1% de las ventas; Click & Collect realizó 16 millones de entregas, 20% más que un año antes, y concentró 40% de las ventas remotas. Además, la compañía emitió 40 millones de líneas de surtido, con un incremento de 22%.
En logística, Liverpool migrará de un modelo de distribución desde el origen a otro basado en la demanda. Seis centros de distribución mantendrán inventario centralizado para reabastecer tiendas en uno o dos días. La red física también permitirá acelerar entregas al día siguiente y, en algunas ciudades, el mismo día.
La hoja de ruta incorpora retail media y anticipa que los agentes de inteligencia artificial modificarán el descubrimiento, la comparación y la compra de productos. Esto abre una decisión estratégica: vender dentro de plataformas de terceros o conducir al consumidor hacia canales propios. Para Liverpool, competir ya no dependerá únicamente de atraer personas, sino también de ser seleccionado por sistemas capaces de comprar de forma autónoma.
La propuesta integra capacidades comerciales, tecnológicas y operativas como arquitectura de negocio. Su ejecución dependerá de coordinar inventario, experiencia, logística, monetización y conocimiento del cliente.