El estado consolida su papel en la vitivinicultura nacional con un modelo productivo integrado que combian campo, industria y servicios.

Querétaro se ha consolidado como uno de los principales actores de la industria vitivinícola en México. Actualmente, el estado ocupa el tercer lugar en producción de vino a nivel nacional y se posiciona como el principal exportador del país .

Este crecimiento refleja una transformación más profunda: el vino en la entidad ha dejado de ser percibido únicamente como una experiencia turística para consolidarse como una industria con impacto económico, productivo y estratégico.

En términos de producción, Querétaro genera cerca de 4 millones de botellas al año . Sin embargo, su relevancia no se limita al volumen. El sector forma parte de una cadena integrada que abarca desde el campo hasta los servicios, ampliando su impacto en empleo, inversión y encadenamientos productivos.

A nivel nacional, la vitivinicultura es uno de los principales empleadores en el sector agrícola, mientras que en Querétaro se complementa con una fuerte actividad turística. La ruta del vino recibe alrededor de 1.2 millones de visitantes al año, posicionándose como uno de los productos turísticos más importantes del estado.

Uno de los principales diferenciadores de Querétaro es su modelo de integración.

La industria vitivinícola local combina tres niveles en un mismo ecosistema:

  • Producción agrícola (cultivo de uva)
  • Transformación industrial (elaboración de vino)
  • Servicios asociados (hoteles, restaurantes y experiencias)

A ello se suman ventajas competitivas que han impulsado su crecimiento:

  • Cercanía con la Ciudad de México y acceso a un mercado de millones de consumidores
  • Tradición vitivinícola con más de 500 años de historia
  • Indicación Geográfica Protegida, que certifica el origen del vino

En paralelo, el estado ha fortalecido su posicionamiento mediante herramientas que buscan consolidar al sector como una industria atractiva para la inversión, como el desarrollo de uso de suelo agroturístico, el impulso a una ley de fomento a la industria vitivinícola y colaboraciones entre sector privado, gobierno y academia

Este conjunto de factores ha permitido que Querétaro avance hacia una etapa de mayor madurez. El crecimiento del sector ya no depende únicamente del turismo, sino de su capacidad para consolidarse como industria, elevar sus estándares y fortalecer su presencia en el mercado global.