KPMG destaca una creciente confianza en la capacidad de la herramienta, aunque 36% de las organizaciones identifican la calidad de los datos como su principal barrera.

La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta experimental para convertirse en un componente estratégico dentro de las áreas financieras de las empresas.

Actualmente, 75% de las organizaciones ya la utiliza en procesos clave como planeación financiera, análisis comercial y elaboración de reportes; sin embargo, la mala calidad y disponibilidad de datos continúa siendo el principal obstáculo para aprovechar plenamente su potencial, de acuerdo con un reporte de KPMG México.

El estudio, elaborado con la participación de 1,013 ejecutivos y líderes empresariales de organizaciones con ingresos superiores a 250 millones de dólares en 20 países, revela que la adopción de inteligencia artificial en finanzas creció de forma acelerada en apenas dos años, al pasar de alrededor de 30% a 75%.

Según el análisis, este incremento refleja una mayor madurez tecnológica y una creciente confianza empresarial en la capacidad de la IA para mejorar la toma de decisiones y generar ventajas competitivas sostenibles.

De hecho, 71% de las organizaciones que ya implementaron estas herramientas asegura que la inversión ha cumplido o superado las expectativas de retorno.

No obstante, KPMG advierte que la diferencia entre las empresas que obtienen beneficios limitados y aquellas que logran resultados sobresalientes radica en la forma en que integran la tecnología dentro de sus procesos de gobernanza, control y aseguramiento.

“Las compañías se encuentran en una nueva etapa de la adopción de inteligencia artificial. El verdadero diferenciador ya no es si la utilizan, sino cómo la integran en la toma de decisiones. Aquellas que combinan gobernanza sólida, datos de alta calidad y talento capacitado están transformando la función de finanzas en un habilitador estratégico del negocio”, señaló Manuel Hinojosa, socio de Asesoría en Soluciones Empresariales de KPMG México, según un comunicado.

El informe Global AI in Finance 2026 destaca que las empresas con capacidades avanzadas de aseguramiento, es decir, aquellas capaces de generar evidencia de auditoría y explicar el funcionamiento de sus sistemas registran desempeños considerablemente superiores frente a sus competidores.

Estas organizaciones reportan mejoras en reducción de errores de entre 33% y 6%, además de una mayor confianza para escalar proyectos de inteligencia artificial dentro de sus operaciones financieras.

KPMG subraya que el impacto de la IA ya no se limita únicamente a la automatización de tareas repetitivas, sino que comienza a transformar actividades analíticas y estratégicas. En ese sentido, 70% de las empresas encuestadas reporta mejoras significativas en la calidad de la toma de decisiones; 64% identifica mayor precisión en los pronósticos financieros y 71% señala aumentos en la velocidad operativa.

Además, el estudio identifica que tecnologías como la inteligencia artificial generativa y la IA agéntica capaz de planificar, razonar y actuar con mayor autonomía están impulsando mejores resultados en áreas relacionadas con predicción, análisis financiero y retorno de inversión.

Sin embargo, el principal desafío sigue estando en la infraestructura de datos. El documento revela que 36% de las organizaciones considera que la calidad y disponibilidad de la información limita el aprovechamiento total de estas herramientas tecnológicas.

Para KPMG, sin bases de datos confiables e interoperables, incluso las soluciones más avanzadas reducen considerablemente su impacto.

“La integración de IA en la función de Finanzas representa una oportunidad significativa para fortalecer la calidad y profundidad de análisis; no obstante, su adopción exige reforzar principios clave como la trazabilidad, la evidencia y la supervisión independiente”, afirmó Francisco Zaragoza, socio líder de Auditoría en las oficinas Querétaro y Puebla de KPMG México.

Otro de los hallazgos del reporte es que, aunque una proporción importante de empresas está invirtiendo en capacitación, solo 28% ha comenzado a replantear estructuralmente sus modelos de talento para integrar de forma coordinada el trabajo humano y la inteligencia artificial.

El informe concluye que las compañías que logren articular tecnología, gobernanza, talento y datos de manera integral estarán mejor posicionadas para convertir la inteligencia artificial en una ventaja competitiva real dentro de un entorno económico cada vez más exigente y dinámico.